Un hombre muy activo, este Marijn Ooijman. Es periodista musical, ha trabajado como booker y tour manager para, entre otros, Michael Dots, Kyla Brox y Timo Gross, participa en la política local y sube al escenario como cantante y guitarrista con sus canciones propias. En 2001 publicó con su banda Spook su primer álbum, titulado «Colors». Un disco que fue recibido de manera muy positiva. Ha pasado bastante tiempo, por decirlo suavemente, pero tras 25 años ha aparecido por fin el segundo álbum con el título «Human».
La banda está formada en parte por antiguos miembros y nuevas incorporaciones. Además de Marijn (voz, guitarra), Spook cuenta ahora con el guitarrista Jeffrey Hurkens, el bajista Pieter Wielaard, el percusionista Armein Broer van Dijk, el batería Robbert Plette y el teclista Reinier Groenendijk. Entre los músicos invitados figuran nombres destacados como Roel Spanjers, Tom Veltien, Leif de Leeuw, Sem Jansen, AJ Plug y Big Bo. El álbum se grabó en el estudio Natural Records de este último. El nuevo álbum «Human» incluye nueve canciones escritas por Marijn.
La propuesta es muy variada. Rock, pop, blues, jazz, todo está presente. La apertura corre a cargo del animado «Help Me», que cuenta con un elegante solo de guitarra de Jeffrey Hurkens. A continuación llega el blues shuffle puro «The Last Train», con Bo a la armónica. «Straight To Hell» parece comenzar como una canción country y termina con un solo de saxofón de aire jazzístico. El tema que da título al disco, «Human», es una mirada retrospectiva a la vida y un relato de cosas que el protagonista, con el paso del tiempo, habría preferido hacer de otra manera. ¿Quién no tiene esas experiencias? También es muy destacable la aportación de Leif de Leeuw a la guitarra slide y barítono y de Sem Jansen a la guitarra acústica en «Movie Girl». El álbum se cierra con la sensible balada «Dreamin’ Flow», embellecida por el hermoso violín de la australiana Melissa Cox.
La conclusión: «Human» es un álbum más que excelente. Nueve canciones de gran nivel, muy variadas, que van desde melodías ágiles y alegres hasta baladas reflexivas. Un trabajo sobresaliente. (8/10) (Producción propia)
