Hay bandas que después de sesenta años ya deberían haberse retirado hace mucho tiempo. The Rolling Stones se ríen de eso a carcajadas. El 10 de julio aparece ‘Foreign Tongues’, su vigésimo quinto álbum de estudio, y la banda que una vez puso el mundo patas arriba con ‘Satisfaction’ demuestra que la edad es sobre todo un número mientras Keith Richards todavía pueda sostener una guitarra.
Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood volvieron a contar con el productor Andrew Watt después del éxito de ‘Hackney Diamonds’ de 2023, el hombre que entretanto se ha ocupado de la mitad de la industria musical, desde Ozzy Osbourne hasta Post Malone. Las sesiones tuvieron lugar en los Metropolis Studios de Londres, en menos de un mes, lo que explica inmediatamente por qué este álbum suena como si se hubiera grabado ayer en lugar de haber sido absorbido por un interminable proceso de producción. Es especialmente destacable la presencia de Charlie Watts, quien participa póstumamente en una canción construida alrededor de una de sus últimas grabaciones antes de su fallecimiento en 2021. También Paul McCartney, Steve Winwood, Robert Smith de The Cure y Chad Smith de Red Hot Chili Peppers entraron en el estudio, aunque sigue siendo una incógnita si realmente se puede escuchar a todos entre todo el ruido.
El tema de apertura ‘Rough and Twisted’ te agarra inmediatamente por el cuello: dos guitarristas que se sacan mutuamente del escenario, exactamente como esperas de estos hombres. ‘In The Stars’ guiña el ojo al ambiente oscuro de ‘Gimme Shelter’, con Jagger hablando de una enfermedad en el país antes de gritar que hay que bailar hasta que el techo se derrumbe. Típico de los Stones, esa combinación de oscuridad y ganas de celebrar. ‘Ringing Hollow’ es un tema de country swing que muestra a la banda en modo relajado, mientras que Richards toma el protagonismo en ‘Some Of Us’, una canción en la que su voz quizá ya no suena tan suave, pero sí sincera. ‘Back In Your Life’ es el momento en el que Ronnie Wood se desata por completo, con un solo final que pone el álbum en tensión. Y después está esa versión de ‘Beautiful Delilah’ de Chuck Berry como cierre, un guiño a sus propios comienzos, cuando todavía eran un grupo de jóvenes que intentaban tocar blues en los pubs londinenses.
No todo convence. Watt a veces carga demasiado la producción, con colaboraciones de invitados que parecen haber sido convocadas más para el texto de relaciones públicas que para aportar realmente algo. Steve Winwood aparece anunciado pero apenas se escucha, y los dardos políticos que Jagger lanza hacia los gobernantes modernos a veces parecen más forzados que sus antiguas letras de luchador callejero. Pero son pequeños defectos en un disco que sobre todo demuestra que estos tres hombres todavía disfrutan haciendo lo que hacen.
‘Foreign Tongues’ no es una renovación, y tampoco tiene por qué serlo. Es una banda que sabe exactamente cómo debe sonar un disco de los Stones, y que simplemente vuelve a demostrarlo una vez más. Ellos mismos tampoco saben si este será su último álbum. Si fuera así, entonces sería una despedida digna. (8/10)(Polydor)
