Los pub punks australianos de Amyl and the Sniffers llevan años arrasando en los escenarios mundiales como un torbellino demoledor. Con su energía cruda y sin pulir, los implacables riffs del guitarrista Dec Martens y el característico y cautivador carisma de la vocalista Amy Taylor, el cuarteto de Melbourne se convirtió en una de las actuaciones en directo más aclamadas del momento. Tras el éxito de sus álbumes de estudio, la banda sorprende ahora con el álbum en directo «Truth or Consequence», grabado durante una actuación íntima y descontrolada en El Coyote en Los Ángeles. Donde normalmente se puede contar con un muro de garage rock durísimo y mosh pits sudorosos, la formación frena de forma sorprendente esta vez. El resultado es una grabación única en la que los conocidos cañonazos punk se vierten en un envoltorio sorprendentemente influenciado por el country.
El experimento sale sorprendentemente bien y otorga al repertorio de la banda una dinámica completamente nueva. Tomemos como ejemplo el tema estrella «Hertz», que en la versión original supera el punto de ebullición. Aquí la apresurada sección rítmica se sustituye por un groove lento y denso que evoca recuerdos de polvorientos caminos del desierto, sin que Taylor pierda su mordaz ferocidad. A «Big Dreams» también se le añade una magnífica base acústica, por lo que la capa melódica inferior y las agudas observaciones de las letras obtienen mucho más espacio para respirar.
Aun así, sigue siendo la fiel grabación de una noche calurosa. El público se hace oír con fuerza y la banda no esquiva en absoluto el borde crudo. La incorporación de material inédito como «Caltex Cowgirl» encaja a la perfección entre el trabajo remodelado. Sin embargo, el punto culminante absoluto del disco es la sorprendente versión del clásico de Slim Dusty «Lights On The Hill». Amy Taylor canta el clásico con una mezcla de respeto y pura audacia sin filtrar, demostrando que la frontera entre el country outlaw a la antigua usanza y el punk moderno es en realidad finísima. Hacia el final del concierto, durante el atronador «Me & The Girls (Are Drunk at The Pig Farm)», la caos en la sala vuelve a palparse por completo.
«Truth or Consequence» demuestra que Amyl and the Sniffers tienen mucho más que ofrecer que una apisonadora de minuto y medio por canción. Es un tentempié refrescante, travieso e increíblemente fuerte que subraya la versatilidad de la banda. Una compra obligatoria para el fan que quiera escuchar el trabajo habitual desde otra perspectiva. (8/10) (Rough Trade)
